Frase destacada

“Es una medición super interesante, porque el rating de hoy es una medición más bien comercial y esta es una producción que se ha hecho con mucho amor y seguiremos trabajando con mucho cariño para la gente que la ve”.
Marcelo Alonso
acerca del sistema actual de medición de rating.

04 mayo 2012

Sábado Gigante en sus 50 años
Parte I: Los orígenes



Se inicia mayo y con el nuevo mes daré comienzo además a una saga que nos llevará a un recorrido por los 50 años de este espacio sabatino que es Sábado Gigante (o Sábados Gigantes, en plural, como lo conocimos en sus años mozos en Chile), conducido siempre por Mario Kreutzberger, Don Francisco. Y hoy abarcaré el período que va entre la idea inicial del programa y el paso al día sábado.

En 1961 un joven Mario Kreuzberger estudiaba corte y confección en Estados Unidos, a donde su padre lo había mandado. Y fue en el país del norte donde vió televisión por muchas horas y tomando detalladas notas de lo que veía. Y con todo eso regresa a mediados de 1961 al país, pero no precisamente con la idea de dedicarse al corte y a la confección, sino más bien, que venía ya con la clara idea de hacer algo en la entonces, incipiente televisión chilena.

Y es así que desde julio de 1961, guiado por su maestro Hugo Müller (quien era su guía en el Maccabi, punto de encuentro de la comunidad judía en Chile), se consiguió una entrevista con Eduardo Tironi, entonces director ejecutivo de un naciente Canal 13. Llega el día y la secretaria le informa que el director ejecutivo "se encuentra muy ocupado". Regresa al otro día al canal, y nada. Y así, día tras día, mes tras mes, hasta cumplir un año de espera. Ya era parte de la antesala del canal, el "hombre que siempre estaba esperando". Y es en julio de 1962 cuando logra la entrevista. Eduardo Tironi escucha el discurso que un veinteañero Mario Kreutzberger había perfeccionado en ese año de espera. Y Tironi le dice que el programa que él propone tenía un costo de 10 mil dólares semanales. Ni eso amilanó al joven aspirante a animador. Se dirige al día siguiente a Tricot (en ese entonces una empresa proveedora de géneros), la cual acepta dar 500 dólares semanales, un poco debido a que en esos años, la televisión chilena tenía prohibición de hacer publicidad en forma directa. Pese a eso, Tironi le dice que el programa va a salir al aire, y le dice que irá en domingo.

Es el 5 de agosto de 1962 (el 8 de agosto de 1962 fue miércoles) cuando debuta "El Gran Show Dominical de Canal 13". Don Francisco, en sus libros "Quien Soy" (Editorial Portada, Santiago, 1987) y "Entre la Espada y la TV" (Editorial Grijalbo, México, 2002) ha contado que le tiritaba todo el cuerpo y sentía que gritaba como un energúmeno y que nadie lo oía mientras lo miraban esos cuatro ojos que eran las cámaras. Termina el programa y llama a sus amigos: "Estuviste bien", le dicen.

A la cuarta semana, llega al canal y el secretario le dice que el programa, por orden de Tironi, había sido cancelado, por mala evaluación. Sus amigos tratan de llamar a la naciente estación católica pero no da resultado, mientras Don Francisco sale de Santiago a vender las confecciones que su padre hacía en el taller. Fue en uno de esos viajes, que recibe un llamado urgente de Eduardo Tironi, quien le dice que con él "se cometió un error y debía ser reparado". Ahí Mario Kreutzberger supo que el domingo en que su programa no fue al aire "la gente volvió locos a los telefonistas con llamados exigiendo su regreso". Sólo ahí se explicó por qué sus amigos no se habían podido comunicar: No eran los únicos que trataron de llamar. Y Eduardo Tironi le dijo que su programa tendría un horario fijo, de 20.15 a 21 horas, y que en la medida de las posibilidades, el canal le iría otorgando más recursos al programa.

Don Francisco nuevamente es llamado por Eduardo Tironi en abril de 1963, donde le dice que se hará un cambio. "EL PROGRAMA DEBE IR EL SÁBADO" fue lo afirmado por Tironi. En esos años, la televisión chilena era "de domingo a viernes", el sábado el personal del canal descansaba por lo que Kreutzberger pensó que era "una sentencia de muerte", pero ni eso lo detuvo... pensó en un nombre, algunos como "El Domador de los Sábados" y "Tarde de Películas", pero se decidió en hacer dos shows: "Sábados Gigantes" por la tarde, y "Sábados Alegres", por la noche. Ambos shows en 1968 se fusionan y se conserva el nombre de "Sábados Gigantes", nombre con el cual (sí, así en plural) se conservó hasta 1991. La evolución de este período será tema de análisis en mi próxima columna de esta saga.

Por esos años, para ser más exacto, en 1964, se produce la contratación más importante del espacio, que puso la necesaria cuota musical en el programa: el maestro pianista Valentín Trujillo, de 31 años en ese entonces, quien se mantuvo hasta diciembre de 2005 en el programa, poniendo siempre la música adecuada para cada ocasión del espacio.

En esos primeros años, hasta aproximadamente inicios de los años 70, Mario Kreutzberger fue muy criticado por la prensa especializada en espectáculos, aquí van algunas:

"La Revista Ecrán está dando una cámara de oro a cada animador destacado de la televisión. A Don Francisco yo le daría una cámara de gases". (Revista Ecrán, enero de 1966).

"Don Francisco se pone en sus sábados como si hubiera sido criado con mamadera de plomo derretido". (Revista Ecrán, enero de 1967).

También se le trató de elefante enyesado, ignorante en varios idiomas, más pesado que un tanque a pedales, más pesado que un submarino a remos, entre otros gruesos epítetos de la crítica en esos años. Pero eso fue todo parte de un proceso en el cual un equipo de trabajo se fue haciendo y aprendiendo en pantalla.

En mi próxima columna, y como ya señalé antes, me referiré a los años mozos del programa en Chile, desde 1968 (año de la fusión entre Sábados Gigantes y Sábados Alegres) hasta 1991 (año en que Sábados Gigantes da paso a Sábado Gigante Internacional).

3 comentarios:

  1. Me acuerdo cuando niño era un programa que veía obligado el día sábado y sigue siendo mi obligación verlo cada sábado. Notable este programa, uno de los pocos que ha perdurado muchos años.

    ResponderEliminar
  2. Mi infancia la iluminó el mismo aparato de TV que aparece en la foto.

    ResponderEliminar

Hable con confianza. Logos CL On Demand no muerde.